2018, el cuarto año más cálido en la historia moderna

2018, EL CUARTO AÑO MÁS CÁLIDO EN LA HISTORIA MODERNA DE LA TIERRA[1]

El cambio climático que registra en la actualidad la Tierra, expresado en la tendencia al calentamiento a largo plazo de la atmósfera y las aguas marinas, sigue la tendencia al alza y durante 2018 la temperatura media mundial ha sido la cuarta más elevada de la que se tienen datos directos científicamente contrastados (es decir, desde hace 135 años). Se mantienen como los años más calurosos registrados hasta ahora, 2015, 2016 y 2017.

Además, y más preocupante todavía, “los 20 años más cálidos de los que se tienen datos se han registrado en los últimos 22 años”, según destaca el balance anual provisional presentado el 29 de noviembre por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Resumen del informe de la OMM[2]

Aspectos más destacados de la declaración provisional sobre el estado del clima

Temperaturas: el inicio de 2018 se caracterizó por un episodio de La Niña débil que se prolongó hasta marzo. En octubre, sin embargo, las temperaturas de la superficie del mar en el extremo oriental del Pacífico Tropical dieron signos de un retorno a un episodio de El Niño, aunque la atmósfera todavía muestra poca respuesta en este sentido. Si se formase un episodio de El Niño, es probable que 2019 sea más cálido que 2018.

Gases de efecto invernadero: las concentraciones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso alcanzaron nuevos valores máximos en 2017, según se desprende del ‎Boletín de la OMM sobre los gases de efecto invernadero6‏. Los datos de diversos lugares, en particular Mauna Loa (Hawái) y el Cabo Grim (Tasmania), indican que estas concentraciones siguieron aumentando en 2018.

Océanos: los océanos absorben más del 90 % del exceso de energía atrapado por los gases de efecto invernadero y el 25 % de las emisiones antropógenos de CO2, lo que hace que se calienten y acidifiquen. Para cada período de tres meses hasta septiembre de 2018, el contenido calorífico de los océanos fue el más elevado o el segundo más elevado desde que empezaran los registros. De enero a julio de 2018, el nivel medio global del mar fue alrededor de 2 a 3 mm más elevado que en el mismo período de 2017.

Hielo marino: la extensión del hielo marino en el Ártico se situó muy por debajo de la media durante 2018 y se mantuvo en niveles bajos sin precedentes durante los dos primeros meses del año. Los máximos anuales se produjeron a mediados de marzo y fueron los terceros más bajos de los que se tienen datos. La extensión mínima en septiembre fue la sexta más baja jamás registrada, lo que significa que los 12 años con la menor extensión de hielo de los que se tienen datos durante un mes de septiembre corresponden a los últimos 12 años. La extensión del hielo marino antártico también estuvo muy por debajo de la media durante 2018. La extensión mínima anual se produjo a finales de febrero y se considera una de las dos extensiones más bajas.

La región en la que los fenómenos climáticos tuvieron más repercusiones en la inseguridad alimentaria y la malnutrición agudas en 2017 es África, donde se vieron afectadas 59 millones de personas en 24 países que requieren acción humanitaria urgente. Gran parte de la vulnerabilidad ante los choques climáticos se deriva de los sistemas de cultivo de secano y los sistemas de pastizales pastoriles que dominan los sistemas de medios de vida de entre el 70 % y el 80 % de la población rural del continente.

Varios organismos de las Naciones Unidas, entre ellos la COI de la UNESCO y el PNUMA, están haciendo un seguimiento de los efectos del cambio climático en el medioambiente, en particular la decoloración de los corales, la reducción de los niveles de oxígeno disuelto en los océanos y la pérdida de carbono azul en los ecosistemas costeros, como los manglares y las marismas. El cambio climático también expone al deshielo las turberas[3] actualmente protegidas por el permafrost[4], lo que puede provocar un aumento de las emisiones de metano y una pérdida de carbono, y la elevación del nivel del mar conexa aumenta el riesgo de erosión costera y salinización de las turberas de agua dulce[5].

 

 
[1] La Vanguardia : //www.lavanguardia.com/natural/20181129/453230236396/2018-es-el-cuatro-ano-mas-calido-en-la-historia-moderna-de-la-tierra.html referido por Francisco Argeñal, Honduras
[2] Organización Meteorológica Mundial
[3]Una turbera es un tipo de humedal ácido en el cual se ha acumulado materia orgánica en forma de turba. Las turberas son cuencas lacustres generalmente de origen glaciar que actualmente están repletas de material vegetal más o menos descompuesto y que conocemos como turba de agua dulce. Wikipedia
[4] Permafrost: es la capa de suelo permanentemente congelado —pero no permanentemente cubierto de hielo o nieve— de las regiones muy frías o periglaciares, como es la tundra. Wikipedia
[5] JEC, La Vanguardia; 29/11/2018
2019-01-08T22:47:28+00:00 enero 8th, 2019|Actualidad y avances|0 Comments
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