La pesca, un termómetro infalible de la crisis climática

Juan Javier Ríos/EFEAGRO

La pesca es un termómetro infalible para medir el impacto del cambio climático en el planeta: los peces son sensibles al calentamiento del agua, que les hace desplazarse a otras latitudes con lo que eso supone para la gobernanza de los mares, la sostenibilidad de la biomasa y la supervivencia del sector pesquero.

Se trata de una realidad analizada en la Cumbre Mundial del Clima (COP25) en la que tienen voz desde armadores a pescadores, además de expertos, oceanógrafos y organizaciones ambientalistas.

El último informe de la FAO (del año 2018) indica que los océanos han absorbido el 93 % del calor adicional generado en la tierra desde la revolución industrial y que el nivel del mar, debido al proceso de deshielo glacial, ha subido unos 20 centímetros en el último siglo.

Estas cifras, según dicho estudio, pueden provocar que las capturas de pescado desciendan hasta un 12 % para 2050.

 

Postura de los armadores

El presidente de los armadores europeos (Europêche) y españoles (Cepesca), Javier Garat, hace una foto fija de la situación: la actividad pesquera es la que menos huella de carbono tiene de todas las producciones de proteína animal y proviene fundamentalmente de los motores de las embarcaciones (emiten más de 150 millones de toneladas/año y representan el 0,5 % sobre el total global).

Ante este hecho, están apostando por nuevos motores menos contaminantes y por estrategias, como el Dispositivo de Concentración de Peces (FAD, en inglés), con el que los buques tienen que hacer menos desplazamientos en busca de capturas.

Garat defiende que los armadores están “concienciados” desde hace “muchos años” sobre la necesidad de cuidar el mar y prueba de ello son los programas sobre recogida de basuras marinas y reciclado de redes de pesca.

 

Actuaciones del MAPA

El apoyo de las administraciones es esencial y desde el Ministerio español de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) recuerdan a Efeagro que la Ley 3/2001 de Pesca Marítima del Estado es un ejemplo de ello o que la propia PPC que en su última reforma pidió alcanzar el Rendimiento Máximo Sostenible en 2020 y la plena aplicación de la obligación de desembarques desde 2019.

Dentro de esas acciones, defiende modelos globales de gobernanza en los océanos, tolerancia “cero” ante la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, luchar contra la contaminación marina y valorizar e innovar las tareas tradicionales pesqueras.

 

Nota completa, acá: La pesca, un termómetro infalible de la crisis climática

2020-01-13T18:06:47+00:00 enero 13th, 2020|Actualidad y avances|0 Comments
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