COVID-19 y su impacto en la pesca y acuicultura en América Latina

Recientemente la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), realizó un Webinario, con la finalidad de intercambiar experiencias y medidas que los gobiernos y las organizaciones de productores (pescadores y acuicultores) implementan para enfrentar los efectos de la pandemia en el sector de la pesca y la acuicultura.

Específicamente se intercambiaron buenas prácticas en materia de política pública, experiencias y soluciones que se están implementando en diferentes países para afrontar los efectos directos e indirectos de la pandemia en los sistemas alimentarios de la pesca y la acuicultura.

A su vez se compartieron reflexiones y propuestas para acelerar la reactivación de la pesca y acuicultura en la etapa post COVID-19, restableciendo el suministro de alimentos y el empleo.

Durante la presentación los panelistas coincidieron en que la actividad pesquera post COVID-19 ha continuado a pesar de la pandemia; sin embargo, la cadena productiva ha sido afectada primordialmente por la falta de demanda (local e internacional) y la reducción de movilidad en toda la cadena de valor.

No obstante, los panelistas describen que se han acelerado oportunidades de crecimiento en el sector pesquero y acuícola en particular en cuanto la digitalización y/o herramientas que reducen el contacto en la cadena de valor, los cuales han sido claves en la comercialización y la gobernabilidad de los recursos marinos; la apertura a mercados locales, donde los productos importados están siendo reemplazados por la demanda de productos locales y productos procesados y la oportunidad de trabajar con mujeres se reconoce como una prioridad ya que se reconoce su vulnerabilidad y rol ante la crisis alimentaria a nivel global.

Se recalcó que independientemente de cualquier medida la sobrepesca y sobreexplotación debe ser evitada, además que las medidas no deberían debilitar la gestión y/o manejo de los recursos.

En general los panelistas proponen dos formas de apoyar al sector pesquero. La primera activando las cadenas de valor para lo cual es necesario facilitar los procesos de importación y exportación; la reducción de las barreras proteccionistas; el fomento del transporte y cadenas de frio; la activación de mercados; la promoción de valor agregado; el desarrollo de las colaboraciones inter institucionales; la continuidad de servicios esenciales y la mejora de la trazabilidad.

En la segunda, se debe apoyar a los pescadores y acuicultores (en particular los artesanales), que no puede dejar de ser atendidos, con medidas como: la posposición de pagos por derechos de pesca o cuotas; disminución de impuestos; inclusión en el sistema de seguridad social; el reconocimiento monetario por días de pesca pedidos o no cumplidos; modificando en lo posible las épocas de pesca; el incentivo a la producción de valor agregado; la mejora de la cadena de transporte y frío, y la comunicación abierta y transparente.

Se indicó que el sector presenta el reto de ser más proactivo en difundir temas de manejo de recursos marinos y de la pesca y acuicultura, de manera a ser más competitivo en la dotación de fondos que cada día son más escasos, y más en la actualidad donde todos los sectores compiten por los mismos recursos.

En el webinario participaron María del Carmen Abregú, Viceministra de Pesca y Acuicultura del Perú; Norberto Romero, Presidente de la Confederación de Pescadores Artesanales de Centroamérica (CONFEPESCA); Alicia Gallardo, Directora de SERNAPESCA, Chile y Manuel Barange, Director de la División de Políticas y Recursos de Pesca y Acuicultura de la FAO.

2020-06-22T21:46:09+00:00 junio 22nd, 2020|Actualidad y avances|0 Comments
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