La industria camaronera de Ecuador supera numerosos obstáculos en 2020

Por: Diana Poveda y Yahira Piedrahita

Nota del Editor: Por considerarlo de interés para nuestros lectores, compartimos un resumen del artículo presentado, invitándolos a su lectura completa en la referencia de la fuente.

El año 2020 ha sido al igual que para otros sectores un año difícil para la industria camaronera de Ecuador, debido a la caída de los precios internacionales, tendencia constante desde 2019, la pandemia de la COVID-19 y la reducción de la demanda de los principales mercados.

La industria que se preparaba para la exportación a China a inicios de año, se ve afectada por la pandemia de la COVID-19, que implicó un alto nivel de ausentismo en los lugares de trabajo; problemas de transporte; la capacidad limitada para pruebas de diagnóstico de COVID-19; y el incremento de los costos operativos y logísticos, debido a las medidas adoptadas y las repercusiones de la pandemia.

Adicional a ello, se sumó la suspensión a tres empresas ecuatorianas por la supuesta detección de rastros de COVID-19 en la superficie de empaques (cajas maestras) y una pared interior de un contenedor por parte de China afectando el 65 por ciento de las exportaciones totales de camarón ecuatoriano, lo que provoco una mayor caída en los precios locales por la acumulación de un gran volumen de camarón en el mercado interno.

Para salvaguardar la industria, las acciones gubernamentales y de la empresa privada se dirigieron a la implementación de emisión de certificados de origen, certificados sanitarios, análisis de laboratorio y declaraciones aduaneras, entre otros a través de medidas de atención virtual, así como la entrega digital de certificados y permisos a mantener el flujo de operaciones.

En el caso de las exportaciones a China, se realizaron inspecciones virtuales en cada una de las instalaciones sancionadas para obtener información sobre los protocolos y medidas de bioseguridad que se estaban implementando en estas empresas, y solo aquellas que cumplieran satisfactoriamente con sus requisitos serían reautorizadas para nuevamente exportar. Si bien se levantaron las suspensiones temporales, se habían producido dos meses de caídas en las exportaciones a China, cayendo a 8.700 toneladas métricas (TM) en julio, una contracción del 70 por ciento en comparación con el promedio mensual de los seis meses anteriores (36,000 TM). Lo que obligo a la búsqueda de nuevos mercados en los Estados Unidos y la Unión Europea.

A nivel sanitario, la autoridad nacional emitió un reglamento destinado a fortalecer los procedimientos, protocolos y demás normativas complementarias para la prevención y control de riesgos relacionados con el contagio de COVID-19 entre trabajadores de la pesca y la acuicultura, con base en recomendaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los esfuerzos conjuntos entre el sector público y la industria han sostenido el flujo de las exportaciones y han permitido que el sector acuícola continúe siendo uno de los pilares de la producción, generando ingresos y dinamizando la economía nacional. Independientemente, los precios del mercado han sido los más bajos en la última década y desde entonces se ha revisado un pronóstico inicial de crecimiento de las exportaciones del 20 por ciento en 2020 a un aumento del 6 por ciento con respecto a 2019.

Fuente: Global Aquaculture Alliance

2020-10-12T20:39:34+00:00 octubre 12th, 2020|Actualidad y avances|0 Comments
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